Google+ Followers

Thursday, August 9, 2012

When I grow up… / Cuando sea grande…


I’ve been here for a month.  A month!  Time just flies.  Yesterday we had a meeting to summarize the learned lessons during this month.  It was a short, but good and profound meeting. And I really felt thankful, again, for being able to be here, living this, and getting to know all the wonderful people I have shared with this month.

We did an exercise where we all had to write two sentences on a piece of paper with what we have learned so far.  You write down your thoughts, fold the paper and hand it in to the person next to you so he or she can write his/her thoughts. Then you read all the sentences.  This exercise stimulates that everyone expresses what they’re thinking, anonymously.  Plus what is said in the meeting is documented.  I was impressed by what the team from the Gender Resource Center (GRC) said about us.  They think very highly of us.  And the feeling is mutual, the admiration and endearment I feel towards them.

When I grow up… I want to be like these women.  They have so much thirst for learning, for knowing new things.  They’re experts in their field, passionate, mobilizing communities and hundreds of people every week for activities related to health, empowerment, and human rights among others.  And even with everything they do and are, they want to attentively listen with open minds to what a Guatemalan is sharing with them.  In this case, the training is on focus groups; how to plan, design, systematize and analyze using this method.

What I love about qualitative methods is that they are dynamic, and that it doesn’t matter how much experience you have (or think you have) you can always learn something new.  I’m passionate about methods in part because of my training as an anthropologist, and because of the experiences I’ve had by using them as a professional during the last years.  My colleagues here though, were interested and see focus groups as a useful tool just by being present in some of the groups I led in the last weeks.  They are already planning how they are going to use the training they’ll get and with whom they’re going to conduct the first group in September.  Their dedication and commitment are amazing and inspiring.

One of the phrases I wrote for the exercise during the meeting was “Passion and commitment make things happen”.  Although in reality, it is people who are passionate and committed who achieve change, who make things happen.  And these women are constant.  In every focus group, the participants mentioned the GRC as an important place, a point of encounter, of information, of human contact.

So, learning from these empowered women, dedicated to their jobs, families and community, choose something you are passionate about, something that moves you.  Do it with your heart.  Do it with your mind too, but with an open mind to learn, to listen and to share.  And live well, because time flies…



Llevo un mes aquí.  ¡Un mes!  Cómo vuela el tiempo.  Ayer tuvimos una reunión de “resumen” sobre lo que hemos aprendido en el mes que llevamos aquí.  Fue una reunión corta, pero muy buena y profunda.  Y realmente me sentí agradecida, otra vez, por poder estar aquí, por poder vivir todo esto, por llegar a conocer a toda la gente con la que he compartido últimamente.

Se pasó una hoja de papel en la que todas y todos teníamos que escribir dos oraciones de lo que hemos aprendido hasta ahora.  Escribís, doblás el papel y lo pasás a la persona a tu lado para que escriba lo que ella o él piensan.  Luego se leen todas las oraciones.  Es para fomentar que todos digan lo que piensan y lo puedan escribir de manera anónima.  Además, queda documentado lo que se dice durante la reunión.  Quedé impresionada con lo que el equipo del Centro de Recursos de Género (GRC por sus siglas en inglés) dijo sobre nosotros.  Nos tienen en alta estima.  Y es mutua la admiración y cariño de mi parte hacia ellas. 

Cuando sea grande… quiero ser como estas mujeres.  Con tanta sed de aprender, de conocer cosas nuevas.  Son expertas en su campo, apasionadas, movilizan comunidades y cientos de personas cada semana para diferentes eventos relacionados a salud, empoderamiento y derechos humanos, entre otras cosas.  Y aún con todo lo que hacen y son, quieren escuchar, atentamente y con mentes abiertas a lo que una guatemalteca esté compartiendo con ellas.  En este caso, es un entrenamiento sobre grupos focales; cómo planificar, diseñar, sistematizar y analizar usando este método.

Lo que me fascina sobre los métodos cualitativos es que son dinámicos, y que no importa cuánta experiencia tengamos (o creamos tener) siempre podemos aprender algo nuevo.  En parte, los métodos me apasionan por mi formación como antropóloga y por las experiencias que he tenido usándolo en diferentes ámbitos como profesional en los últimos años.  Mis colegas aquí, se interesaron y ven los grupos focales como una herramienta útil sólo de estar presentes en algunos de los grupos focales que lideré en las semanas pasadas.  Ya están planificando cómo van a usar el entrenamiento recibido y con quiénes van a tener el primer grupo focal en septiembre.  Su entrega y compromiso me impresionan y me inspiran.

Una de las frases que puse en el ejercicio durante la reunión es que “La pasión y el compromiso hacen que las cosas sucedan”.  Aunque realmente, son las personas, apasionadas y comprometidas, las que logran cambios, las que logran que las cosas se den.  Y estas mujeres son constantes.  En todos los grupos focales, el GRC surgió como un punto importante de acuerdo a las mujeres.  Un punto de encuentro, de información, de contacto humano.

Así que aprendiendo de estas mujeres empoderadas, entregadas a su trabajo, a sus familias, a su comunidad, escogé algo que te apasione, algo que te mueva.  Hacelo con el corazón.  Con la mente también, pero con una mente abierta a aprender, a escuchar, y a compartir.  Y viví bien, porque el tiempo vuela…