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Tuesday, April 4, 2017

Héroe / Hero

Hace unos días me subí en una camioneta en el Trébol para regresar de la capital a Antigua. Como siempre, en el camino, por unos cuantos minutos se suben personas que están vendiendo o pidiendo dinero. Aunque las formas en que hablan son similares, siempre hay detalles de historias que son diferentes, dejándome impresiones de las situaciones que se dan en estos breves minutos de interacción. Muchos de los que se suben son hombres. Muchos dicen haber sido parte de una mara o pandilla, pero que ahora están tratando de ganarse la vida de manera digna y trabajando. Ya sea que estén vendiendo un dulce, lamparita, pidiendo dinero o haciendo entretenimiento en la camioneta, casi nadie los ve a los ojos. Si les reciben el artilugio que ofrecen para empezar, si les dan dinero o compran algo, casi nunca los ven realmente.

En esta ocasión, el primero en subirse a la camioneta tenía una sonrisa y voz muy lindas; voz como para ser locutor de radio. Estaba vendiendo engrapadoras y en su mano izquierda tenía un anillo que parecía de matrimonio. El segundo, fue un hombre mayor que el primero, con varios tatuajes en ambos brazos, hablando con mucha honestidad y fuerza. Habló desde su transformación espiritual, diciendo “vine de la basura, viví en la basura, soy basura; pero Dios puede usar eso…”. Contó que interactuó una vez con uno de esos “millonarios de Tikal Futura” que le preguntó si tres quetzales le eran suficientes, y que cuando él respondió que tres era mejor que nada, el otro hombre le dijo que él se suicidaría si sólo tuviera tres quetzales en la billetera. Compartió de la angustia cuando llega el recibo de luz o la escuela, o si faltan 10 centavos para ajustar para el pasaje. El tercero, con porte como de jugador de basketball, entró con un discurso personalizado, diciendo, “Mirá, yo sé que vos me entendés como ser humano. Mis papeles están manchados, igual que mi piel, y seguro si tuvieras una empresa no me darías trabajo y por eso estoy vendiendo chocolates”. Los chocolates decían Hero en cursivas. 

Me dejaron pensando en muchas cosas, en los múltiples privilegios que tengo como mujer clase-mediera, mestiza, urbana, con acceso a educación, trabajo… Yo puedo hacerme tatuajes porque quiero y me gustan, y dentro de muchos espacios, no son barreras. Mi piel no está “manchada”, y me han dicho en migración y otros espacios que “qué lindo” mi tatuaje (es visible en mi brazo izquierdo). Duermo en una cama todos los días, y si no duermo en la propia, es porque estoy viajando por trabajo o placer. Puedo escoger cómo moverme según me convenga, y no pienso si tengo para el pasaje (de bus, shuttle, taxi, avión). Pero sobre todo, me quedé pensando en la basura… en que alguien diga, “soy basura”. No he dormido en un basurero, ni crecido en uno, ni me he considerado una sola vez en mi vida “basura”. Aunque tengo mucho por crecer y aprender, tengo salud emocional y mental.

Sé que vivimos en un país violento, doloroso, desilusionado y roto. Sé que es difícil entablar diálogo con el “otro” y la “otra”. Es difícil vernos a los ojos. He conversado con varias personas en estos días, sobre cómo nos relacionamos a través de la violencia principalmente. Un hombre en una librería me decía que el tejido social en Guatemala se ha roto por diferentes eventos como la colonización y la guerra, y que al ir intentando reconstruir este espacio social hemos ido re-tejiendo con violencia (lo vemos hoy en eventos como el rechazo al pluralismo jurídico o la violación de los derechos de las 41 niñas asesinadas el 8 de marzo). Me siento llena de frustración, impotencia, angustia, enojo, y quiero sobrepasar esto para no relacionarme con otrxs sólo desde la violencia o desde el dolor.

Te invito a hacer un ejercicio. Sea que caminés por la calle, tomés el bus, un taxi o un avión, hacé el ejercicio de ver a las personas a los ojos. Ver lo hermoso de cada una, aunque sea una sola cosa; hagamos el ejercicio. Si te cuesta ver la sonrisa pícara del joven que se sube con su mochila de la escuela al hombro, o la trenza en la cabeza de la señora que entrelaza perfectamente ébano y plata, tal vez fijate en algo externo a la persona, como los zapatos recién lustrados del hombre o  los aretes de la patoja que brillan con cada movimiento del bus. Ya después vas a poder ver una, dos, más bellezas de la persona en sí: camanances, cejas, arrugas, lunares, miradas. Más adelante, podés hasta imaginar que tal vez la persona se ve cansada porque está cuidando a su mamá que sobrevive un cáncer, o que hoy está orgullosa porque logró hacerle cola a su hija sin jalarle tanto el pelo, que lleva flores porque le gusta tener flores en la mesa. Imaginar que es una persona igual que vos, que yo, con belleza a diferentes niveles, con expectativas, necesidades, frustraciones.

¿Será que nos podemos entender como seres humanxs? ¿Será que nos podemos ver más seguido a los ojos y vernos en otrxs a diferentes niveles? ¿Será que a esx otrx que vemos le podemos ver sin hacerlx sentir basura? ¿Sin generalizar sobre sus características basadas en circunstancias? ¿Podemos relacionarnos más allá de la violencia e ir sustituyendo esos hilos de violencia por hilos de empatía, diálogo, apertura? ¿Podemos ver el “héroe” que hay en cada unx? No sé, pero vale la pena hacer el intento.

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A few days ago I got on a public bus at Trébol to get back from the capital city to Antigua. As always, on the way and for a few minutes, there are people who get on the bus selling something or asking for money. Although the ways they talk are sometimes similar, there are always details of stories that are different, and I’m left with impressions of the situations that take place in these brief minutes of interaction. Many of the people that get on the bus are men. Many say they were part of a gang, but that now they are trying to win their daily bread in a dignified manner and working. No matter if they are selling candy, a flashlight, asking for money or entertaining people on the bus, almost nobody looks them in the eyes. If someone receives the gadget they are offering to begin with, if they get money or someone buys something, they don’t really see them.

On this occasion, the first one to get on the bus had a very beautiful smile and voice; a voice to be a radio announcer. He was selling staplers and on his left hand he was wearing a ring that looked like a wedding band. The second one was an older man than the first, with several tattoos on both arms, talking with a lot of strength and honesty. He talked from a spiritual transformation point, saying “I came from the trash, lived in the dump, I am trash; but god can use that…”. He said he had interacted with one of those millionaires from Tikal future” (a mall) that asked him if three quetzales ($0.40) where enough, and when he said that three was better than nothing the man said he would kill himself if the only had that in his wallet. He talked about the anguish when the electricity or school bills arrive, or if you are 10 cents short for the bus ticket. The third man, with the body build of a basketball player, came in with a personalized discourse, saying, “Look, I know that you understand me as a human being. My papers are stained, just like my skin, and if you had a company you would not give me a job, and that is why I’m selling chocolates”. The chocolates said Hero in cursive.

They left me thinking about many things, in the multiple privileges I have as a middle-class woman, mestiza, urban, with access to education, work… I can get tattoos because I want to and like them, and in many spaces, they are not barriers. My skin is not “stained”, and I’ve received “cute tattoo” comments at immigration and other offices (very visible tattoo on my left arm). I sleep in a bed every night, and if it’s not my own, it’s because I’m traveling for work or pleasure. I can choose how to move around based on what’s convenient, and I don’t even question if I have enough for my ticket (bus, shuttle, taxi, plane). But above all, I kept thinking about the trash… in the fact that someone says “I am trash”. I haven’t slept in a dump, have not grown up in one, and have not considered myself trash ever in my life. Although I have many things to learn and still grow, I have emotional and mental health.

I know we live in a violent country, a country that hurts, is disillusioned and broken. I know it’s hard to dialogue with the “other”. It’s hard to look at each other in the eyes. I have talked with several people in these days, about how we relate with each other mainly through violence. A man at a book shop was telling me how the social fabric has been torn in Guatemala by several events like colonization and the war, and that in certain attempts to rebuild the social space we have been re-knitting with violence (we see it in events like the full rejection of justice pluralism o the violation of the human rights of the 41 girls that were assassinated on March 8th). I feel full of frustration, impotence, anguish, anger, and I want to overcome all this to not relate with others only through violence or pain.

I invite you to practice an exercise. Be that you walk on the street, take a bus, a taxi or a plane, do the exercise of looking at people in the eyes. See the beauty in each person, even if it’s only one thing; let’s practice this. If you find it hard to look at the rascal smiles on the young man with his schoolbag on his shoulder, or the braid in the head of the lady that interweaves ebony and silver perfectly, maybe notice en something external to the person, like the recently polished shoes the man is wearing, or how the earrings the young woman is wearing shine with each movement of the bus. Afterwards you will be able to see one, two, more beauties of the person themself: dimples, eyebrows, wrinkles, moles, looks. Further on, you can even imagine that the person looks tired because they are taking care of their mother who is surviving cancer, o that today they are proud for making their kid a ponytail without pulling so much on the hair, that they are taking flowers home because they like to see them on the table. Imagining that they are a person, just like you, like me, with beauty at different levels, with expectations, needs, frustrations.

Can we understand each other as human beings? Can we see each other in the eyes more often and see ourselves in the others at different levels? Can we see that other without making them feel like trash? Without generalizing about their characteristics based on circumstances? Can we relate with each other beyond violence and substitute those violence threads with empathy, dialogue and openness threads? Can we see the “hero” that is inside everyone?


I don’t know, but it is worth trying.

Thursday, March 23, 2017

Quiero ser jacaranda / I want to be a jacaranda

Las jacarandas
tan sensibles que son a lo que las rodea.
En los lugares de frescura, son pacientes,
sabiendo cuándo soltar sus flores para para alfombrar el suelo con su ternura.
En donde hay sol, pareciera como que aligeran el paso
para tener miles de hojas juntas para ofrecer refugio del medio día.
Sus raíces son fuertes, notorias.
Sus ramas, como que volaran para besar el cielo.
Yo quiero compartir flores, colores, ritmo.
Quiero saber con qué otras almas puede una abrazarse.
Quiero ramas para alcanzar,
raíces para atravesar los tiempos.
Quiero flores para recordar la brevedad pero belleza de la vida,
y que así como en las jacarandas, a veces se pueden hacer nidos.


Jacarandas
are so sensitive to what surrounds them.
In places with freshness, they are patient, 
knowing when to let go of their flowers to make a carpet with their tenderness.
When there is sun, it seems like they make their step quicker
to have thousands of leaves, together offering refuge from the middle day.
Their roots are strong, notorious.
Their branches, as if they flew to kiss the sky.
I want to share flowers, colors, rhythm.
I want to know what other souls I can embrace with.
I want branches to reach,
roots to get through times.
I want flowers to remember the shortness but beauty of life,
and that sometimes, like in jacarandas, you can build nests.

Wednesday, November 2, 2016

Hilos / Threads

En cada hoja

  está el árbol,

  el tiempo y la vida,

  los recuerdos del sol y el viento,

  la nostalgia del crecimiento.
En cada hoja

  está la promesa incierta del futuro,

y la importante tarea de seguir entretejiéndose en lo que venga,

y sentir en la piel, todo.




In each leaf

  is the tree,

  time and life,

  the memories of the sun and the wind,

  the nostalgia of growth.
In each leaf

  is the unsure promise of the future,

and the important task of keep threading itself into what comes,

and feel in the skin, everything.

Wednesday, August 17, 2016

life lesson / lección de vida

Today I learned that clouds talk to each other.
They use the starred sky as a map to connect through lightning, no matter the distance or the volcanoes in between. 
With patience, they reach out to each other speaking in colors. They finish the deep conversation of light in a caress of raindrops. 

And I also learned I am thankful I was able to witness this softness, with an almost full moon as a companion and minutes that turned into an hour.


video


Hoy aprendí que las nubes se hablan entre sí.
Usan el cielo estrellado como mapa y para conectarse a través de rayos, sin importar la distancia o los volcanes de por medio.
Con paciencia, se llaman, hablándose con colores.
Terminan la conversación de luz con caricias de gotas de lluvia. 

También aprendí que estoy agradecida de haber sido testiga de esta suavidad, con una luna casi llena de compañía y minutos que se tornaron en hora.

Wednesday, August 3, 2016

flor y abeja / flower and bee

La flor endulza a la abeja con su néctar y color,
pero la abeja también la corteja
     Le baila, rodeándola, rozando sus pétalos,
     no del todo agarrando, sino tocando aquí y allá
La huele, estoy segura que la huele, 
     ese rincón, esa unión entre pistilo y centro
La abeja le canta además, y trae consigo memorias de zumbidos y polen de otras flores lejanas.
Es como viajar juntas.
La flor se permite este gozo y comparte de sí con esta criatura extraordinaria, que ¡además vuela!
La flor se abre, sólo un poco, como para permitir un beso ahí adentro, entre cuello y hombro
Y así, flor y abeja explotan en un instante largo, suyo, de líneas y conexión temporal



The flower sweetens the bee with her nectar and color,
but the bee woos her as well
     It dances, surrounding her, touching her petals,
     not fully holding, but just touching here and there
She smells her, I'm sure she smells her,
     that corner, that union between pistil and center
The bee also sings to her, and she brings memories of buzzing and pollen from other distant flowers
It's like traveling together.
The flower allows herself this joy and shares herself with this extraordinary creature, that flies!
The flower opens up, just a little, to allow a kiss inside, between neck and shoulder
And thus, flower and bee explode in a long instant that is theirs, between lines and temporary connection


Tuesday, May 10, 2016

Ink / Tinta

For my mom, my sister, grandmothers and great-grandmother

It runs in my veins
     The desire to speak up and fight
     The excitement for food and smiles
     The fire to dance
     The wisdom to stop and smell the flowers
     The urgency for deep hugs
     The hunger for learning and growing continuously
     The courage to be faithful to one self
Lines of women that have met like rivers
Resilient travelers, loving healers, warriors
Writers of their own story

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Para mi mamá, mi hermana, mis abuelas y bisabuela

Me corre en las venas
     El deseo de levantar la voz y luchar
     La emoción por la comida y las sonrisas
     El fuego para bailar
     La sabiduría para detenerse y oler las flores
     La urgencia de abrazos profundos
     El hambre de aprender y crecer constantemente
     La valentía de ser fiel a una misma
Líneas de mujeres que se han encontrado como ríos
Viajeras resilientes, sanadoras amorosas, guerreras
Escritoras de su propia historia

     
("It's time" / "Es tiempo", tempera on paper / témpera sobre papel, Aldana 2015) 


Thursday, December 3, 2015

Ballena amiga / Whale friend

Hoy soñé con ballenas y el mar. Esto es para mi hermana, que me dijo, “¡Escribí un cuento del sueño!”. Porque en un mundo tan absurdo donde nos seguimos matando y matando a nuestro alrededor, queda hallar esos oasis en los que podemos amar, crear y construir. En vos Chilis, he encontrado uno de esos oasis. ¡Qué alegría tenerte como hermana y escogerte como amiga!


Ballena amiga

Una de las niñas acariciaba en silencio la cabeza de la ballena.  La otra, no podía dejar de hacerle preguntas, mientras le acariciaba la otra mejilla a este ser espectacular, adentrándose en su mirada.
“¿Ves muchos atardeceres?”, le dijo con sincera curiosidad.
“¿Atardeceres? ¿Qué es eso?”, preguntó, parpadeando.
“Esto, esto que estamos viendo ahorita. Los atardeceres son de mis cosas favoritas. Me imagino que has visto muchos en el mar”.
“Tus palabras son extrañas. Yo le llamo luz”.

Las niñas sonrieron, disfrutando el olor salado, la ternura del agua en sus pies y de haberse hallado con una amiga más con quién vivir la luz.



Acompañar de buena música, "Our beautiful world", Marsellus Wallace: https://soundcloud.com/marselluswallace/our-beautiful-world
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Today I had a dream with whales and the sea. This is for my sister, that said, "Write a story about the dream!". Because in an absurd world where we keep killing each other and killing around us, we're left with finding those oasis where we can love, create and build. In you Chilis, I have found one of those oasis. What a joy to have you as my sister and choose you as a friend!

Whale friend

One of the girls stroked the whale's head in silence. The other one, couldn't stop asking questions, while she too patted the other cheek of this magnificent being, entering her gaze.
"Do you see many sunsets?", she said, with sincere curiosity.
"Sunsets? What is that?", she asked, blinking.
"This, what we are seeing right now. Sunsets are one of my favorite things. I imagine you have seen many in the sea".
"Your words are strange. I call it light".
The girls smiled, enjoying the salty aroma, the tenderness of the water in their feet, and having found another friend with whom to live the light.


Accompany with good music, "Our beautiful world", Marsellus Wallace: https://soundcloud.com/marselluswallace/our-beautiful-world